El vertedero de Caximba fue clausurado en 2010, dejando a Curitiba un terreno difícil. En 2023 la ciudad inauguró sobre él una planta de energía solar durante las celebraciones del 330.º aniversario de la ciudad —una instalación de 4,55 MW apodada la 'pirámide solar' por su forma, y la primera planta solar construida sobre un vertedero en América Latina.

El proyecto pertenece a 'Curitiba Mais Energia', una de las iniciativas de la ciudad para combatir y mitigar el cambio climático. Casi 8.600 módulos fotovoltaicos alimentan la red de Copel (Companhia Paranaense de Energia Elétrica), con el valor acreditado contra las facturas eléctricas del municipio —ahorro mensual estimado del 30% en las facturas de los edificios públicos municipales, unos R$2,65 millones al año que pueden reinvertirse, además de 2.000 toneladas de CO2 evitadas.

Grupo Bonö Energia, la firma de ingeniería y desarrollo de proyectos, señala que el diseño requirió unos dos años de estudios para superar desafíos de suelo y terreno que ningún sistema fotovoltaico del país había enfrentado. La inversión de R$28 millones llegó mediante alianzas: el proyecto fue seleccionado por la red C40 Cities y financiado por el C40 Cities Finance Facility, con apoyo de GIZ y financiamiento del BMZ de Alemania, el BEIS del Reino Unido y USAID, cumpliendo con la regulación de Generación Distribuida de Aneel.

4,55 MW en ~8.600 paneles; ~30% de ahorro mensual en las facturas de los edificios municipales, R$2,65 millones al año; 2.000 toneladas de CO2 evitadas; retorno de la inversión en unos cinco años sobre una inversión de R$28 millones.

Los proyectos pioneros en la región reducen el riesgo de la categoría para todos los demás municipios: los ingenieros publicaron una referencia, no solo una planta.

El financiamiento es el modelo: fondos climáticos internacionales (C40 CFF, GIZ, BMZ, BEIS, USAID) sostuvieron una inversión de R$28 millones con un retorno de cinco años.

Acreditar la generación contra sus propias facturas convierte a la ciudad en su propio consumidor: los ahorros recaen sobre un consumo que la ciudad ya paga.

Los pasivos de un vertedero clausurado —suelo inestable, terreno complicado— se convierten en un sitio solar cuando la ingeniería se hace primero: dos años de estudios permitieron obtener un activo pionero en América Latina.

La planta fue inaugurada durante las celebraciones del 330.º aniversario de la ciudad y presentada en la apertura de Smart City Expo Curitiba 2023; Grupo Bonö espera que se convierta en la referencia para proyectos solares sobre vertederos en todo Brasil.

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Las fuentes

  1. Curitiba transforms landfill into solar plant ArchDaily (via CicloVivo) · archdaily.com