Mosacat, una organización de Santiago que se opone a la explotación de recursos, descubrió que documentos oficiales autorizaban al segundo centro de datos de Google a extraer más de 7.000 millones de litros de agua al año. La magnitud era especialmente relevante en una de las regiones de Chile con mayor estrés hídrico.

En lugar de dejar el asunto dentro del expediente de permisos, Tania Rodríguez y el grupo realizaron manifestaciones tras descubrir el desvío previsto. La decisión convirtió un hallazgo técnico sobre el uso del agua en una campaña comunitaria visible contra el impacto ambiental del proyecto.

En 2024, el tribunal ambiental de Santiago suspendió la construcción hasta que Google reevaluara su impacto ambiental. La campaña también dio a Mosacat atención internacional y la conectó con activistas que impugnan centros de datos en otros lugares.

El tribunal ambiental de Santiago suspendió la construcción hasta que Google reevaluara su impacto ambiental, mientras que Mosacat obtuvo atención internacional.

El riesgo hídrico estaba oculto en documentos públicos, por lo que la revisión documental aportó un hecho concreto en torno al cual los residentes pudieron organizarse.

Las manifestaciones hicieron visible ante el público y los responsables de las decisiones un asunto especializado de permisos.

Un proceso formal ante un tribunal convirtió la presión comunitaria en una pausa vinculante y exigió una reevaluación.

La campaña enmarcó la disputa en torno al agua y la rendición de cuentas, en lugar de una oposición general a la tecnología.

Cuando una externalidad oculta de un proyecto está enterrada en expedientes técnicos, cuantificar el riesgo local, movilizar a los residentes afectados y forzar una revisión formal.

La suspensión fue una pausa, no un veto permanente. Mosacat siguió monitoreando a las empresas de IA, buscó que no hubiera más centros de datos en Santiago y una compensación ambiental, y se conectó con activistas de todo el mundo. El grupo puso fin posteriormente a su diálogo con el gobierno tras concluir que el Plan Nacional de Centros de Datos se estaba construyendo para las empresas tecnológicas.

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Las fuentes

  1. Beyond Silicon Valley: The global fight against AI’s ecological footprint Rest of World · restofworld.org ·