La economía de creadores de la era de la pandemia convirtió las miniaturas de YouTube en un mercado de especialistas remunerado. Muazz Shaail, un diseñador de 21 años radicado en Catar, trabajaba en un campo donde los creadores pasaban de pagar unos 20 dólares por una imagen a pagar cientos, mientras que la IA generativa hacía que los diseñadores junior temieran que sus habilidades desaparecieran.
Shaail optó por usar la IA como asistente en lugar de rechazarla o entregarle todo el trabajo. Para un encargo que mostraba al neurocientífico Andrew Huberman y al CEO de Tesla, Elon Musk, uno al lado del otro, utilizó Generative Fill de Photoshop para añadir una bata de baño, cambiar el aspecto de una cabeza y sustituir un micrófono por una taza de café. Más del 70 % de la imagen fue generada por IA, pero aun así tuvo que escribir instrucciones, seleccionar y editar, porque una sola instrucción no podía producir el resultado esperado.
La decisión le permitió entregar una miniatura terminada a un precio profesional: cobró 250 dólares por el encargo y afirmó que su trabajo había generado 250 millones de clics para clientes. La ganancia no era una afirmación de que el software pudiera sustituir el diseño; era un flujo de producción más rápido que preservaba el criterio del diseñador en el punto en que el resultado bruto se volvía utilizable.
El mercado en general seguía sin definirse. Las herramientas especializadas de IA para miniaturas todavía eran débiles para componer rostros y crear texto pulido, y los creadores de YouTube con buenos recursos seguían trabajando con diseñadores de miniaturas humanos. La adaptación de Shaail, por lo tanto, desplazó el trabajo hacia una ejecución asistida por IA sin eliminar la necesidad de un editor capacitado.
Cobró 250 dólares por un encargo asistido por IA; su trabajo había generado 250 millones de clics para clientes.
La economía de creadores de la pandemia aumentó la demanda de especialistas en miniaturas e impulsó los precios de aproximadamente 20 dólares hacia cientos por imagen.
Generative Fill podía crear recursos visuales difíciles, como una nueva pose o vestimenta, en segundos.
Las herramientas brutas todavía tenían dificultades con la composición y el texto, lo que dejaba espacio para la selección y el acabado humanos.
Usar IA permitió a Shaail competir en velocidad mientras seguía vendiendo un resultado personalizado y listo para el cliente.
Tratar una nueva herramienta de automatización como una forma de eliminar el trabajo de producción repetitivo y luego conservar el gusto humano y la iteración que hacen valioso el recurso terminado.
Shaail siguió usando la IA como asistente para miniaturas por encargo. El artículo informa su precio de 250 dólares y los 250 millones de clics para clientes, y señala que los creadores con buenos recursos siguen contratando diseñadores humanos; el cambio duradero fue hacia especialistas asistidos por IA en lugar de un reemplazo total.
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Las fuentes
- AI comes for YouTube’s thumbnail industry Rest of World · restofworld.org ·