BASF, la mayor empresa química del mundo, presentó en una reunión informativa para analistas celebrada el 26 de septiembre de 2024 en Ludwigshafen una estrategia que podría llevarla a salir de la agroquímica, los materiales para baterías, los recubrimientos y los catalizadores ambientales —cuatro negocios con unas ventas combinadas de aproximadamente 28.000 millones de dólares en el año anterior, el 37 % del total del grupo.

El consejero delegado Markus Kamieth, que asumió el cargo en abril de 2024, enmarcó el plan como un regreso al ADN de la empresa: los productos químicos, los materiales, las soluciones industriales y la nutrición y el cuidado personal siguen siendo el núcleo, mientras BASF se reenfoca en productos sostenibles fabricados con materiales reciclados o renovables. «La transición verde está cambiando la configuración», afirmó. «Queremos ser —y seguir siendo— una empresa química en nuestro núcleo».

Cada negocio no central recibe su propia trayectoria: BASF pretende preparar la agroquímica para una oferta pública inicial en 2027 y seguir siendo accionista mayoritario a medio plazo; buscará un socio para los materiales para baterías y llenará la capacidad existente en lugar de construir nuevas plantas; para los recubrimientos explorará opciones estratégicas, incluida una asociación o una venta, empezando por desinvertir en el negocio de pinturas decorativas en Brasil; el negocio de catalizadores ambientales y metales buscará colaboraciones.

Junto con los movimientos de cartera, BASF anunció un programa de reducción de costes en Ludwigshafen dirigido a ahorrar 1.100 millones de dólares anuales para 2026, la mitad procedente de actividades como la optimización de procesos y, en la otra mitad, una reducción importante de la plantilla —además de un plan existente para recortar los costes en toda la empresa en 1.200 millones de dólares anuales, también para 2026—.

El plan tiene como objetivo 1.100 millones de dólares en ahorros anuales en Ludwigshafen para 2026, además de un programa de 1.200 millones de dólares en toda la empresa; la agroquímica preparada para una OPI en 2027.

Kamieth dijo que la transición verde está cambiando la configuración de la empresa y que BASF afronta «el momento de la verdad» como empresa.

Los cuatro negocios no centrales tenían unas ventas combinadas de aproximadamente 28.000 millones de dólares —el 37 % de BASF—, pero la empresa ya no los considera centrales.

BASF quiere liberar el valor financiero de los negocios no centrales mientras reenfoca las actividades centrales en productos sostenibles procedentes de materiales reciclados o renovables.

Los costes de personal de Ludwigshafen tenían que reducirse, según la miembro del consejo de administración Katja Scharpwinkel, responsable de las operaciones europeas.

Cuando el terreno se mueve bajo una cartera amplia, decide primero cuál es el ADN de la empresa y luego da a cada negocio no central su propia vía de salida en lugar de una venta única y general.

La historia se corrigió el 8 de octubre de 2024 para aclarar que BASF planea seguir siendo accionista mayoritario del negocio agroquímico a medio plazo tras cualquier OPI en 2027. La desinversión en pinturas decorativas de Brasil se describió como el movimiento a más corto plazo. El analista de Morgan Stanley cuestionó si los productos sostenibles podrían elevar los beneficios, y Kamieth admitió que obtener precios superiores por los productos verdes sigue siendo «irregular».

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Las fuentes

  1. BASF readies a massive restructuring C&EN (Chemical & Engineering News) · cen.acs.org ·