A principios de 2022, los precios de los datos en Zimbabue se dispararon después de que NetOne aumentara los costos en más del 600%, lo que hizo que el internet móvil resultara prohibitivamente caro para la mayoría de los ciudadanos. En Chimanimani, una ciudad fronteriza con Mozambique, los comerciantes comenzaron a comprar tarjetas SIM baratas de Movitel al otro lado de la frontera —donde 2 GB de datos costaban solo 3 dólares— y a revenderlas localmente con un margen superior al 50%.
La conectividad asequible resultante convirtió a Chimanimani en un improbable centro de trabajo remoto. Profesionales como enfermeros, ambientalistas y trabajadores de ONG se mudaron o permanecieron en la ciudad, utilizando Zoom, WhatsApp y herramientas de educación en línea para trabajar a distancia. La afluencia de trabajadores remotos ayudó a retener talento cualificado que, de otro modo, habría migrado a las ciudades, ofreciendo un escape temporal de la fuga de cerebros que afecta a la Zimbabue rural.
Chimanimani obtuvo internet barato gracias a las SIM mozambiqueñas del mercado negro, atrayendo a trabajadores remotos, emprendedores y ONG, y frenando la fuga de talento cualificado hacia las ciudades.
El mercado de telecomunicaciones de Zimbabue carece de competencia, con Econet y NetOne controlando más del 94% de los suscriptores, lo que les permite mantener altos los precios de los datos.
El mercado negro de tarjetas SIM mozambiqueñas ofrecía una alternativa de bajo costo, ya que 2 GB de datos de Movitel se vendían por unos 3 dólares en comparación con los precios locales que superaban los 15 dólares.
Emprendedores y trabajadores remotos aprovecharon la oportunidad y se trasladaron a Chimanimani para aprovechar el internet barato para negocios y teletrabajo.
El acceso asequible, incluso a través de canales informales, puede transformar zonas rurales en centros de trabajo remoto, revirtiendo la fuga de cerebros y fomentando el emprendimiento local.
Desde mediados de 2022, Chimanimani ha acogido a una comunidad creciente de trabajadores remotos, incluidos trabajadores de la salud, educadores y autónomos, que dependen de las SIM baratas para las tareas diarias en línea. El estatus temporal de la ciudad como centro de trabajo remoto ha frenado la salida de jóvenes cualificados, aunque la sostenibilidad a largo plazo depende del acceso continuado a una conectividad transfronteriza asequible.
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Las fuentes
- Black market SIM cards turned a Zimbabwean border town into a remote work hub - Rest of World Rest of World · restofworld.org ·