En septiembre de 2023, Meta declaró que se habían utilizado publicaciones públicas de Instagram y Facebook —incluidas fotos y texto— para entrenar los modelos que sustentan las nuevas funciones de IA generativa. Para julio de 2024, artistas latinoamericanos afirmaron que no habían sido notificados y que no podían encontrar el formulario de exclusión voluntaria ofrecido a los usuarios de la UE y el Reino Unido.
La decisión decisiva fue aplicar una vía distinta en materia de derechos de datos y de despliegue según la jurisdicción. El marco de privacidad de Brasil exigía una opción de exclusión voluntaria, mientras que varios países hispanohablantes tenían leyes desactualizadas o inexistentes; el artículo señala que Bolivia y Paraguay no contaban con leyes generales de protección de datos.
Esa división permitió a Meta seguir desarrollando y lanzando funciones en Estados Unidos, Australia, Canadá, Ghana, Sudáfrica, India y otros mercados, mientras su despliegue en la UE quedó en pausa tras la intervención de los reguladores. Se preservó el impulso del despliegue, pero muchos usuarios latinoamericanos quedaron sin el mismo control y algunos ilustradores se trasladaron a Cara.
Meta entrenó modelos con contenido público de la plataforma y lanzó funciones de IA generativa en múltiples mercados mientras su despliegue en la UE estaba en pausa.
Meta ya disponía de un gran corpus de fotos y textos públicos en sus plataformas.
Las normas europeas de protección de datos otorgaban a los usuarios un derecho formal a oponerse.
Los distintos regímenes nacionales de privacidad dejaron margen para avanzar sin el mismo proceso de exclusión voluntaria en todas partes.
Los artistas dependían de Instagram para llegar a sus clientes, por lo que abandonar la plataforma resultaba costoso.
Cuando la regulación difiere según el mercado, un despliegue geográfico puede preservar el impulso, pero la desigualdad de derechos entre usuarios puede generar costos de legitimidad y de confianza de los creadores que limitan la expansión.
La Autoridad Nacional de Protección de Datos de Brasil anunció una suspensión y una posible multa diaria de 8.836 dólares si Meta no cumplía. En Europa, el despliegue de la IA había quedado en pausa; en otros mercados latinoamericanos, los artistas siguieron expuestos al uso de su obra y algunos se trasladaron a Cara. Meta afirmó que el entrenamiento con datos públicos era una práctica de toda la industria.
CONSULTA LAS PRUEBAS
Las fuentes
- Meta trains its AI with public Instagram posts. Latin Americans can’t opt out - Rest of World Rest of World · restofworld.org ·