En una entrevista con Fortune Executive Exchange publicada el 1 de febrero de 2024, la CEO saliente de Barstool Sports, Erika Ayers Badan, describió la empresa a la que se incorporó como CEO en 2016: una operación heterogénea con un puñado de empleados dispersos por Estados Unidos, canales sociales incipientes, unos cuatro patrocinadores publicitarios —en su mayoría marcas de cerveza o locales de Boston—, sin cuenta de pérdidas y ganancias, y unos ingresos que ella sitúa en 2–5 millones de dólares (autodeclarados en la entrevista). Lo que tenía era una base de fans ferviente con una línea directa y sin fricciones hacia sus creadores.
Su estrategia fue la diversificación independiente de la plataforma. Llegó justo cuando Twitter compró Periscope y Facebook lanzó el video en vivo, lo que permitió a las personalidades de Barstool emitir en directo ante audiencias que colapsaban los sitios; la empresa luego se subió a la ola de los pódcasts, con varios programas alcanzando el número 1 en Apple y Spotify. En lugar de copiar la dependencia de los rivales de una sola plataforma como Go90 de Verizon o de una costosa infraestructura de contenido, construyó negocios de comercio, publicidad, licencias, pago por evento y eventos en vivo. Cuando llegó la COVID, Barstool giró con fuerza hacia la mercancía y duplicó su tamaño.
La mezcla de anunciantes maduró del alcohol a la comida rápida y a los bienes de consumo envasados, culminando con la asociación con una compañía automovilística que ella buscó con Chevrolet en 2021. La audiencia siguió a cada generación hasta su lugar preferido: originalmente una página de Instagram para millennials, Barstool alcanzó una audiencia de TikTok con mayoría de la Generación Z de 35,4 millones de seguidores, mientras los boomers acudían en masa al blog. La propia advertencia de Badan: la alquimia de liderazgo, momento y comunidad no es replicable.
Los ingresos crecieron de 2–5 millones de dólares en 2016 a más de 250 millones para su salida en enero de 2024 (autodeclarado); el plan de 25 millones de dólares a cinco años se cumplió en dos años.
Las fuentes de ingresos abarcaban comercio, publicidad, licencias, pago por evento y eventos en vivo: ningún punto único de fallo.
Los creadores con una relación directa con la audiencia eran el motor; las plataformas se alquilaban, no se poseían.
Los movimientos tempranos en video en vivo y pódcasts capturaron olas de atención mientras los rivales sobreinvertían en infraestructura.
El giro hacia la mercancía durante la COVID duplicó la empresa mientras los competidores de medios lineales se quedaban quietos.
Sé dueño de la audiencia, alquila la plataforma: distribuye y monetiza en todas partes, para que ni un cambio de algoritmo ni una pandemia puedan dejar varado el negocio.
Badan dejó el cargo de CEO en enero de 2024 tras unos ocho años, dejando ingresos por encima de los 250 millones de dólares frente al objetivo de 25 millones a cinco años que fijó en 2016, un objetivo que, según ella, se alcanzó en dos años. Sostiene que nadie podrá recrear lo que Barstool construyó.
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Las fuentes
- Barstool Sports' CEO built a $250 million media empire—but she doesn't think it's replicable Fortune · fortune.com ·