Dow, la mayor empresa química de América, entró en 2026 en dificultades: una pérdida anual de unos 1.500 millones de dólares en 2025 tras una sobrecapacidad global de productos químicos básicos y plásticos que podría haber tocado fondo ese año, y una pérdida neta de 445 millones de dólares en el primer trimestre. En enero, la compañía anunció una estrategia de «transform to outperform» —4.500 recortes de empleo, reducción de costes, mayor eficiencia y cierres de plantas— estructurada, en palabras de Carter, como dos tercios de productividad y un tercio de crecimiento.

Karen Carter, veterana de Dow con 30 años de trayectoria que entró como becaria y dirigió América como directora de operaciones, ayudó a crear la estrategia y asumió el cargo de consejera delegada el 1 de julio —la primera mujer y la primera persona negra en ocupar la dirección ejecutiva en los casi 130 años de historia de la compañía—, sucediendo a Jim Fitterling, que permaneció como presidente ejecutivo. La ejecución continuó según lo previsto incluso cuando los beneficios se recuperaron más rápido de lo esperado: se están cerrando plantas en situación desfavorable en el Reino Unido y Alemania, la empresa conjunta en Arabia Saudí sigue paralizada y el crecimiento estratégico continúa en el proyecto petroquímico de cero emisiones netas de Fort Saskatchewan, en Alberta, valorado en 7.500 millones de dólares.

Para su primer informe de resultados, Dow registró su trimestre más rentable en cuatro años —802 millones de dólares de beneficio neto con unas ventas netas un 20% superiores—, favorecido por unos márgenes petroquímicos que se ampliaron a medida que el conflicto en Oriente Medio impulsaba al alza los precios del petróleo. Eso es un viento de cola para las plantas de Dow basadas en etano y propano en Estados Unidos, con cerca del 60% de su huella en América, frente a los competidores asiáticos y europeos basados en nafta. La acción aun así cayó tras unas previsiones cautas, que Carter enmarcó en el compromiso de «ejecutar nuestra autoayuda» y superar las cifras conservadoras.

Un beneficio neto de 802 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026 —el trimestre más rentable en cuatro años— con unas ventas netas un 20% superiores; la reducción de 4.500 empleos está completada al 55%.

Una sobrecapacidad global de productos químicos básicos y plásticos convirtió 2025 en un año de pérdidas de aproximadamente 1.500 millones de dólares.

El plan cambia el trabajo antes que la plantilla: dos tercios de productividad, un tercio de crecimiento.

Cerrar plantas desfavorables en el Reino Unido y Alemania mientras se crece en una Norteamérica ventajosa concentra la huella donde los márgenes son mejores.

Carter siguió ejecutando incluso cuando los beneficios se recuperaron más rápido de lo esperado, tratando la recuperación como autoayuda y no como una excusa para detenerse.

La autoayuda supera al momento oportuno: reestructurar durante la recesión antes de que se recuperen los precios, y cambiar el trabajo antes de cambiar la plantilla.

La reducción de 4.500 empleos estaba completada al 55% en el primer informe de resultados de Carter como consejera delegada. Las previsiones se mantuvieron conservadoras debido a la incertidumbre en la cadena de suministro de Oriente Medio, con la esperanza declarada de superarlas; la transformación continúa según lo previsto y Fitterling permanece como presidente ejecutivo.

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Las fuentes

  1. Dow's new CEO is 'blessed to be stressed'—and steering a turnaround amid oil market upheaval Fortune · fortune.com ·