Tewolde Gebremariam se incorporó a Ethiopian Airlines en 1985 como oficial de tráfico y ascendió por puestos de carga, comerciales y en el exterior —con destinos en India, Arabia Saudí y Norteamérica— antes de dirigir marketing y ventas en 2004 y convertirse en director de operaciones en 2006. En 2011 sucedió a Girma Wake como consejero delegado del grupo de lo que el material describe como una ambiciosa aerolínea regional.

Durante los once años siguientes construyó el mayor grupo aerolíneo de África y uno de los más rentables: los ingresos anuales crecieron más de cuatro veces, la flota pasó de 33 aviones a unos 130 y los pasajeros anuales aumentaron de unos tres millones a doce millones antes de la pandemia. Addis Abeba emergió como uno de los principales centros de tránsito del mundo que conectan África con Asia, Europa y las Américas.

La aerolínea también invirtió más de 700 millones de dólares en infraestructura aeronáutica —terminales de carga, instalaciones de MRO, simuladores de vuelo, academias de formación y activos hoteleros—, creando uno de los ecosistemas aeronáuticos más integrados de África. Cuando la COVID paralizó la aviación de pasajeros en 2020, Ethiopian evitó solicitar un rescate gubernamental convirtiendo aviones de pasajeros en cargueros y dejando que su negocio de carga compensara el desplome del de pasajeros.

Su experiencia en crisis se forjó antes: en 2019 se convirtió en la cara pública de la aerolínea tras el accidente del vuelo 302, uno de los dos accidentes mortales del Boeing 737 MAX que dejaron en tierra al aparato en todo el mundo. En agosto de 2026, el Grupo Tata lo nombró consejero delegado y director general de Air India para liderar la siguiente fase de la transformación de esa aerolínea.

Los ingresos crecieron más de cuatro veces; la flota pasó de 33 a 130 aviones; los pasajeros, de 3 a 12 millones al año antes de la pandemia; más de 700 millones de dólares invertidos en MRO, carga, formación y hotelería.

Ser dueño del ecosistema —MRO, terminales de carga, simuladores, formación— convirtió a una aerolínea de bandera nacional en una plataforma de infraestructura.

La geografía de Addis Abeba se convirtió en un producto: un centro de tránsito que conecta África con Asia, Europa y las Américas.

La expansión de flota y rutas siguió la estrategia del centro de tránsito, cuadruplicando los ingresos sin cambiar de propiedad ni de modelo de negocio.

Una aerolínea estatal de un país pobre puede crecer de forma compuesta: dominar un nicho geográfico —la conectividad de África con el mundo—, construir todo el ecosistema a su alrededor y dejar que las crisis muestren lo que la plataforma puede hacer.

El historial de Gebremariam en Ethiopian lo convirtió en un fichaje global para reflotar empresas: en 2026, el Grupo Tata lo nombró consejero delegado y director general de Air India tras la salida de Campbell Wilson, encargándole pasar de la estabilización a la ejecución, la fiabilidad operativa y el crecimiento rentable.

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Las fuentes

  1. The airline builder: Meet Tewolde Gebremariam, the Ethiopian aviation veteran tasked with flying Air India into its next era The Economic Times · economictimes.indiatimes.com ·