En marzo de 2019, Rite Aid anunció que recortaría alrededor de 400 puestos a tiempo completo —más del 20% de los roles corporativos en la sede central y en toda la organización de campo— y que reestructuraría su liderazgo al mismo tiempo. El CEO John Standley dimitió y permaneció en el cargo solo hasta que el consejo nombrara a un sucesor. Bryan Everett fue ascendido a director de operaciones, Matt Schroeder a director financiero, Brian Hoover a director de contabilidad y Jocelyn Konrad a vicepresidenta ejecutiva de farmacia y operaciones minoristas, mientras que Kermit Crawford, Darren Karst y Derek Griffith abandonaron la empresa.
Los recortes reflejaban una empresa que ya se había reducido. Tras el colapso de la fusión con Walgreens en 2017, Rite Aid vendió unas 2.000 tiendas a su rival y cerró otras, quedándose con una huella más pequeña y una estructura de costos diseñada para un negocio más grande. La reestructuración —dos tercios de las reducciones con efecto inmediato, completadas al final del ejercicio fiscal 2020— permitiría ahorrar unos 55 millones de dólares al año, de los cuales unos 42 millones se materializarían dentro del ejercicio fiscal 2020, frente a un cargo único de aproximadamente 38 millones de dólares. Los ahorros compensarían la disminución de los ingresos del Acuerdo de Servicios de Transición procedentes de Walgreens.
El vicepresidente de Moody's, Mickey Chadha, calificó las medidas de imperativas —necesarias para alinear la estructura de costos de la empresa con su menor tamaño— pero "no una panacea" dada la intensa presión de CVS y Walgreens, mucho más grandes y mejor capitalizadas. Esos rivales habían avanzado con decisión hacia el lado médico de la atención sanitaria y obtenido mejores resultados en la parte frontal de la tienda: según el informe Health, Beauty and Personal Care de Edge by Ascential, Walgreens y CVS aportaron el 64% de las ventas de salud y belleza de los 10 principales especialistas en 2018.
Unos 55 millones de dólares en ahorros anuales, aproximadamente 42 millones de ellos dentro del ejercicio fiscal 2020, frente a un cargo único de reestructuración de unos 38 millones de dólares —según la empresa
La huella de Rite Aid se había reducido en unas 2.000 tiendas vendidas más los cierres, pero su estructura de costos corporativos no había seguido el mismo camino.
Los ingresos del Acuerdo de Servicios de Transición por la venta de tiendas a Walgreens estaban agotándose, por lo que los ahorros tenían que sustituir unos ingresos que desaparecían.
CVS y Walgreens se estaban distanciando en escala y servicios de salud; Moody's calificó de imperativo alinear los costos con la empresa más pequeña.
El consejo combinó la reducción de tamaño con una renovación casi total del equipo ejecutivo, reemplazando a la vez al CEO, al director de operaciones, al director financiero y a más directivos.
Ajustar la base de costos a la empresa que realmente se es: un negocio reducido que mantiene una sede central de tamaño completo consume un margen que ya no genera, y los ingresos que lo sostenían estaban agotándose.
Rite Aid esperaba que la reestructuración estuviera completa al final del ejercicio fiscal 2020, con unos 42 millones de dólares de los ahorros materializados ese año, ya que dos tercios de los recortes surtieron efecto de inmediato. Chadha, de Moody's, calificó los 55 millones de dólares como "no una panacea para todos los males de Rite Aid", pero sí algo positivo dada la intensa presión de rivales mucho más grandes y mejor capitalizados. El cargo único de reestructuración de aproximadamente 38 millones de dólares fue el precio de reducir los gastos generales para ajustarlos a una empresa que ya no era propietaria de 2.000 de sus tiendas.
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Las fuentes
- Rite Aid slashes 400 corporate jobs Retail Dive · retaildive.com ·