El Children's Hospital New Orleans, el mayor proveedor de servicios de salud pediátricos de Luisiana, operaba en un edificio construido en 1955 que tenía dificultades para mantenerse al día con las prácticas y tecnologías actuales. En 2015 el hospital puso tres opciones sobre la mesa: construir un hospital completamente nuevo, conservar el existente y añadir una torre nueva, o renovar.

Construir desde cero resultó demasiado caro. La opción de la torre, aunque costaba solo cerca de la mitad de una construcción desde cero, seguía siendo costosa, era rechazada por los vecinos y no resolvía nada respecto de las instalaciones existentes y obsoletas. El hospital optó por renovar, actualizando partes antiguas del campus y construyendo algunas instalaciones nuevas para alcanzar los estándares modernos.

El ahorro provino de renovar mientras el hospital seguía operando: la nueva construcción se apiló sobre partes existentes del edificio y los departamentos se reubicaron estratégicamente a medida que se terminaban las nuevas instalaciones. Los arquitectos de EYP, que comenzaron a trabajar con el hospital en 2015, planificaron inicialmente 34 fases de construcción, "pero fueron muchas más", dijo el director del proyecto, David Deis. La construcción comenzó en 2017, empezando deliberadamente por un nuevo vestíbulo en la planta baja concebido como "la joya del proyecto".

Según el relato de sus diseñadores, el enfoque produjo una renovación y ampliación de unos 300 millones de dólares, aproximadamente 250 millones más barata que construir desde cero. La secuencia que empezó por el vestíbulo funcionó también como gestión del cambio: dar al personal, a los pacientes y a las familias un primer vistazo de la transformación "los sumó al largo viaje y a las incomodidades de vivir este proceso paso a paso".

Una renovación y ampliación de 300 millones de dólares, aproximadamente 250 millones más barata que construir desde cero, sin que el hospital cerrara nunca

Construir un hospital completamente nuevo era demasiado caro; una torre nueva costaba cerca de la mitad que una construcción nueva, seguía generando oposición de los vecinos y dejaba en pie las instalaciones obsoletas.

Renovar en el mismo lugar significó que el mayor proveedor pediátrico de Luisiana nunca dejara de atender pacientes.

Los departamentos se trasladaron solo a medida que se terminaban sus espacios de reemplazo, de modo que la atención continuó en un campus en funcionamiento permanente.

Construir primero el vestíbulo dio al personal y a las familias una prueba visible de que la interrupción conducía a alguna parte.

Renovar mientras se sigue operando es más difícil pero más barato: secuenciar la obra para que la gente pueda ver el destino desde temprano.

La construcción comenzó en 2017 y se extendió bastante más allá de las 34 fases planificadas inicialmente, con departamentos que se reubicaron paso a paso a medida que los nuevos espacios entraban en servicio. El relato de Fast Company de julio de 2022 sobre el proyecto liderado por EYP situó la renovación y ampliación en unos 300 millones de dólares y atribuyó a la decisión de renovar en el mismo lugar unos 250 millones de dólares de costos evitados frente a construir un hospital nuevo.

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Las fuentes

  1. How a 60-year-old hospital saved $250 million on its renovation Fast Company · fastcompany.com ·