Gulf Finance House, un banco de inversión islámico bareiní, se vio duramente golpeado por la crisis financiera global: los negocios inmobiliarios fallidos y un estrangulamiento de liquidez lo forzaron a una serie de reestructuraciones de deuda desde 2010, poniendo en riesgo su reputación como casa de inversión del Golfo.
En mayo de 2012 GFH obtuvo la aprobación de los tenedores de su sukuk para reestructurar su sukuk pendiente de 110 millones de dólares, ampliando el vencimiento hasta junio de 2018 con un periodo de gracia de dos años sobre el principal. Hizo lo mismo con los 45 millones de dólares restantes de una facilidad wakala sindicada de 100 millones de dólares, de modo que toda su deuda a plazo venció en una sola fecha.
La dirección, encabezada por el consejero delegado en funciones Hisham Al Rayes, combinó la reestructuración con recortes de costes y nuevos ingresos por comisiones. El beneficio neto del primer semestre de 2012 se disparó hasta 5,7 millones de dólares desde 0,7 millones, con los gastos reducidos un 17 %; en el conjunto del año los costes operativos cayeron un 31 % y el beneficio neto alcanzó los 10 millones de dólares frente a los 0,38 millones de 2011.
A principios de 2013 GFH declaró que toda su deuda vencía ya en 2018 y que había liquidado más de 100 millones de dólares de deuda, poniendo fin a la serie de reestructuraciones que había seguido a la crisis.
El beneficio neto pasó de 0,38 millones de dólares en 2011 a 10 millones en 2012, los costes operativos cayeron un 31 % y toda la deuda reestructurada vencía solo en 2018.
Ampliar el sukuk de 110 millones de dólares hasta 2018 con un periodo de gracia eliminó el precipicio de reembolso a corto plazo.
Alinear la facilidad wakala con las mismas condiciones dio una única fecha de vencimiento para toda la deuda a plazo, simplificando la planificación.
Los recortes de costes del 31 % más las comisiones de las facilidades reestructuradas impulsaron el giro hacia un beneficio de 10 millones de dólares.
Los acuerdos voluntarios con los acreedores evitaron el impago y preservaron la licencia del banco y sus relaciones con los clientes.
Cuando el problema es la liquidez, las ampliaciones de vencimiento negociadas con periodos de gracia pueden convertir un balance en dificultades en rentable preservando la franquicia.
La reestructuración de 2012 reajustó el balance de GFH: a principios de 2013 toda la deuda a plazo vencía en 2018 y el banco reportó un beneficio neto de 10 millones de dólares para 2012. Eliminado el precipicio de reembolso, GFH pudo captar capital nuevo y volver a expandirse, y más tarde creció hasta convertirse en el grupo más amplio GFH Financial Group. El caso se convirtió en referencia de cómo los bancos de inversión del Golfo podían resolver la deuda posterior a la crisis mediante negociación en lugar de colapso.
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Las fuentes
- Gulf Finance House agrees $110m debt restructuring MEED · meed.com ·
- Gulf Finance House Announces Half Year Results Amwal Al Ghad · en.amwalalghad.com ·
- Leeds United boosts GFH's profit The National · thenationalnews.com ·