En 2016, los cofundadores de Soramitsu, Makoto Takemiya y Ryu Okada, tenían solo unos pocos proyectos. La empresa se financiaba con los ahorros de Okada y generaba apenas lo suficiente para comida y gastos básicos. Un mensaje de Telegram de alguien que decía representar al banco central de Camboya parecía una estafa, pero era una solicitud real para conversar sobre un piloto.
Soramitsu aprovechó la oportunidad y en 2017 se sumó a Bakong, trabajando con el banco central de Camboya para modernizar la infraestructura de pagos interbancarios. El sistema se lanzó en 2020 y permite a los usuarios enviar dólares estadounidenses o rieles al instante. La decisión clave fue convertir una consulta gubernamental improbable en una red de pagos nacional operativa.
El resultado fue un sistema de referencia con escala: el Banco Nacional de Camboya informó 8,5 millones de cuentas que usaban Bakong, y el sistema procesó 12.200 millones de dólares en 2022 más 12,8 billones de rieles (3.100 millones de dólares). Rest of World informó que Soramitsu tenía unos 150 empleados, aproximadamente 20 millones de dólares en ingresos en 2022, y seguía siendo en gran medida autofinanciada y rentable.
Bakong alcanzó 8,5 millones de cuentas y procesó 12.200 millones de dólares en 2022; Soramitsu creció hasta unos 150 empleados, 20 millones de dólares en ingresos y rentabilidad.
La empresa tenía poco dinero y pocos proyectos, por lo que una apertura institucional creíble podía cambiar su trayectoria de supervivencia.
Camboya necesitaba modernizar la infraestructura de pagos interbancarios, lo que le dio a Soramitsu un problema concreto en lugar de una propuesta cripto especulativa.
Bakong generó pruebas que ayudaron a Soramitsu a ganar pilotos, estudios de viabilidad y subvenciones públicas en otras partes del Sudeste Asiático.
Para un pequeño proveedor técnico, resolver bien un problema de infraestructura pública; la prueba de un sistema operativo puede multiplicarse hasta convertirse en una plataforma regional.
Sobre la base de Bakong, Soramitsu pasó a un piloto del banco central de Laos, Digital Lao Kip, a estudios de viabilidad en Vietnam y Filipinas, a una prueba de concepto en las Islas Salomón respaldada por el METI de Japón, y a trabajos transfronterizos con Mitsubishi UFJ Trust and Banking Corporation. La expansión fue desigual: la propuesta para Ucrania no avanzó, el proyecto de Moscú no sobrevivió al invierno cripto, y el artículo advirtió que lo que funcionó en Camboya podría no transferirse a Vanuatu.
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Las fuentes
- The Japanese blockchain startup behind Cambodia's digital currency Rest of World · restofworld.org ·