El 29 de marzo de 2023, diez días después de que UBS acordara comprar Credit Suisse, el banco anunció que Sergio Ermotti regresaría como CEO del grupo con efecto desde el 5 de abril, en sustitución de Ralph Hamers, quien permanece para asesorar durante la transición "para garantizar un cierre exitoso de la transacción y un traspaso fluido". Ermotti dirigió UBS durante nueve años, desde noviembre de 2011 hasta octubre de 2020, y era presidente de Swiss Re en el momento de su regreso. Las acciones de UBS subieron un 2% en la apertura tras conocerse la noticia.
La toma de control del 19 de marzo —el mayor banco de Suiza comprando a su atribulado rival por 3000 millones de francos suizos (3200 millones de dólares), orquestada por los reguladores para frenar un contagio que amenazaba al sistema bancario global— "impone nuevas prioridades al grupo", dijo el presidente Colm Kelleher, y UBS enmarcó el cambio de CEO como respuesta a "los nuevos desafíos y prioridades que enfrenta UBS tras el anuncio de la adquisición".
Kelleher señaló el "riesgo de ejecución significativo" de la toma de control y presentó la experiencia de Ermotti como lo que lo convertía en el "mejor piloto"; la estrategia consiste en reducir lo más rápido posible las unidades no esenciales de Credit Suisse. "Hay cuestiones culturales entre Credit Suisse y UBS. No queremos importar una mala cultura a UBS", dijo, situando el conflicto en el banco de inversión, dañado en su reputación.
El comunicado de UBS citó cómo Ermotti "reposicionó con éxito" el banco tras la crisis financiera global de 2008 y "logró un profundo cambio cultural". Ermotti describió "una sensación de deber" y dijo que el capítulo que siempre había querido escribir era "hacer una transacción como esta". Hamers dijo a los empleados que UBS "no compró Credit Suisse solo para cerrarlo". Peter Garnry, de Saxo Bank, interpretó el cambio como consecuencia de una fusión forzada: "el ahora ex CEO de UBS no estaba realmente contento con esta boda forzada".
Las acciones de UBS subieron un 2% en la apertura; el presidente Kelleher presentó el historial de reposicionamiento de Ermotti tras la crisis de 2008 como lo que lo convertía en el "mejor piloto" para una integración de alto riesgo de ejecución.
La toma de control de Credit Suisse orquestada por el gobierno convirtió la integración —y no la estrategia orgánica— en la máxima prioridad de UBS, y el consejo juzgó necesario un cambio de liderazgo a la luz de ello.
La primera etapa de Ermotti (2011-2020) aportó el reposicionamiento posterior a 2008 y el cambio cultural que UBS citó como modelo para recuperar la confianza de los grupos de interés.
El presidente Colm Kelleher subrayó el "riesgo de ejecución significativo" de absorber Credit Suisse y reducir rápidamente sus unidades no esenciales.
El consejo quería explícitamente evitar importar a UBS la cultura del banco de inversión de Credit Suisse.
En una fusión forzada, la ejecución de la integración es el riesgo que importa; un historial probado en crisis y la afinidad cultural pueden pesar más que el éxito del titular. UBS se negó a importar la cultura de Credit Suisse.
Hamers permaneció en UBS para asesorar durante la transición, diciendo que se apartó en interés del banco combinado, de sus grupos de interés y de Suiza, y restó importancia al riesgo de escala: "el gran debate hoy en día no es demasiado grande para quebrar, es demasiado pequeño para sobrevivir". Kelleher dijo que los reguladores fueron informados del nombramiento de Ermotti y tuvieron que aprobarlo para el cargo, y que el banco quiere "eliminar la incertidumbre lo antes que podamos" sobre la reestructuración y los posibles despidos. Ermotti expresó su interés en permanecer a largo plazo.
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Las fuentes
- Sergio Ermotti returns as UBS CEO to oversee Credit Suisse takeover CNBC · cnbc.com ·