En noviembre de 2022, Estée Lauder acordó adquirir Tom Ford por 2.800 millones de dólares: 2.300 millones de Estée Lauder más 250 millones de Marcolin, la empresa de gafas que licencia la marca Tom Ford, pagaderos al cierre. Estée Lauder prevé financiar la operación con efectivo, deuda y 300 millones de dólares en pagos diferidos a partir de julio de 2025. El fundador y consejero delegado Tom Ford permanece como «visionario creativo» hasta finales de 2023, y la operación amplía la asociación de la marca con Ermenegildo Zegna a una licencia a largo plazo para toda la moda masculina y femenina, accesorios y ropa interior.

La maniobra fue defensiva. Estée Lauder se impuso al conglomerado de lujo Kering, que según los informes también competía por Tom Ford. Estée Lauder ya licenciaba la marca de belleza Tom Ford, y el analista de Wells Fargo Chris Carey escribió que «las implicaciones negativas de que [Estée Lauder] perdiera su licencia de belleza de Tom Ford eran grandes», y calificó la operación de sensata porque el impacto en los beneficios de los costes de fusiones y adquisiciones es pequeño «dado el potencial alcista». Sobre la salida del fundador, señaló que Jo Malone y Bobbi Brown ya no están asociadas a sus marcas propiedad de Estée Lauder, «lo que no parece haber sido un perjuicio».

El premio es la fragancia. Michael Binetti, de Credit Suisse, señaló que Estée Lauder destaca la perfumería de prestigio como una de sus mayores oportunidades de crecimiento, con nombres de prestigio como Jo Malone, Le Labo y Tom Ford impulsando el 60% de los beneficios de la categoría; la compañía acababa de desprenderse de las fragancias de gama más baja Michael Kors y Tommy Hilfiger. El margen de crecimiento es real: los compradores en Estados Unidos y Europa ahora adquieren de cinco a siete fragancias frente a una o dos de la generación anterior, y solo alrededor del 20% de los consumidores en Asia usa fragancia.

El control total permite a Estée Lauder reinvertir unos 40–75 millones de dólares en la marca sin mermar los beneficios, al tiempo que pone fin a los pagos de regalías y obtiene regalías sobre gafas y moda, un beneficio neto que Wells Fargo sitúa por encima de los 150 millones de dólares anuales, aunque «los detalles son inciertos».

La propiedad total pone fin a los pagos de regalías y añade regalías de gafas y moda, un beneficio neto que Wells Fargo estima por encima de los 150 millones de dólares anuales, con 40–75 millones de dólares disponibles para reinvertir.

Tom Ford Beauty ya era un motor clave de ventas bajo licencia; perderla frente a un competidor habría supuesto un golpe directo a los beneficios.

La perfumería de prestigio es la mayor categoría de crecimiento de Estée Lauder, y Tom Ford se sitúa entre las marcas que impulsan el 60% de sus beneficios.

Los consumidores más jóvenes compran de cinco a siete fragancias y solo el 20% de los consumidores asiáticos usa fragancia: un margen claro para crecer.

La propiedad convierte una regalía saliente en un beneficio neto estimado por encima de los 150 millones de dólares anuales y libera 40–75 millones de dólares para invertir en la marca.

A veces se compra una marca para defender ingresos que ya se tienen: el valor del control total se mide frente a la licencia que, de otro modo, se perdería.

Tom Ford permanece como «visionario creativo» hasta finales de 2023, y Wells Fargo señala a Jo Malone y Bobbi Brown como prueba de que las marcas de Estée Lauder sobreviven a la salida de sus fundadores. Marcolin conserva la licencia de gafas que ayudó a pagar, y Zegna asume las operaciones de moda necesarias para cumplir su nueva licencia a largo plazo. Los 300 millones de dólares en pagos diferidos de Estée Lauder comenzarán a vencer en julio de 2025.

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Las fuentes

  1. Estee Lauder saves key sales driver with $2.8B Tom Ford deal Retail Dive · retaildive.com ·