Greggs, la cadena de panaderías con sede en Newcastle, anunció planes para cerrar cuatro de sus fábricas —North Lakes cerca de Penrith, Pettigrews en Kelso, Seaham en el condado de Durham y Enfield en el Gran Londres— y recortar 740 empleos. Las operaciones manufactureras de su planta de Treforest, en Gales, también se verán afectadas, aunque la planta continuará como centro de distribución, al igual que las operaciones de distribución de Enfield.
Los cambios se desplegarán a lo largo de dos años y medio: se reducirá la gama fabricada en Clydesmill, en Glasgow, y en Mánchester; se detendrá la producción de pan enlatado en Gosforth, y algunos productos se adquirirán a proveedores especializados. La empresa subrayó que sus tiendas minoristas —2.796 en el último recuento— no se verían afectadas, y afirmó que se iniciaba una consulta con el personal sin que se hubieran tomado «decisiones finales».
Se prevé que la reestructuración cueste unos 60 millones de libras en costes de disrupción e indemnizaciones por despido, a cambio de unos 20 millones de libras de ahorro en los ejercicios fiscales de 2028 y 2029. El anuncio coincidió con unos resultados comerciales que mostraban un aumento de las ventas del 7,7% en los tres meses hasta el 26 de septiembre y un «resultado modestamente mejorado» previsto para 2026.
Unos 20 millones de libras ahorrados en los ejercicios fiscales de 2028 y 2029, frente a un coste único de unos 60 millones de libras, incluidos los costes de disrupción y las indemnizaciones por despido.
La consejera delegada, Roisin Currie, enmarcó la medida como una forma de mantener la evolución del negocio al ritmo de las expectativas cambiantes de los clientes, más que como un repliegue.
La red de fabricación y logística fue calificada como una fortaleza clave que merecía reforzarse: la consolidación concentra el volumen en menos plantas, más eficientes.
El abastecimiento de algunos productos a proveedores especializados externaliza categorías en las que las propias fábricas de Greggs habían perdido su ventaja de escala.
El ahorro anual de 20 millones de libras frente a un coste único de 60 millones solo se amortiza a partir de 2028, lo que indica que el plan se refiere a la base de costes de la próxima década, no al margen de este año.
Consolidar la planta de fabricación mientras las tiendas siguen creciendo: gastar 60 millones de libras para ahorrar 20 millones al año se lee como una labor de mantenimiento interno, no como una retirada, cuando las ventas del mismo trimestre aumentan un 7,7%.
Comenzaba la consulta con la plantilla afectada, sin que se hubieran tomado decisiones finales. La empresa había abierto 95 tiendas nuevas y cerrado 38 en lo que va de año, elevando su red a 2.796, y esperaba un resultado modestamente mejorado para 2026 gracias a la evolución positiva del negocio y al continuo control de costes.
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Las fuentes
- Greggs to shut four factories and cut 740 jobs BBC News · bbc.co.uk ·