IBM estaba registrada en Brasil como empresa de ventas aunque su actividad principal era el desarrollo de software. Esa clasificación dejaba a los trabajadores fuera de los beneficios para empleados de tecnología, incluidos una semana laboral más corta, un salario mínimo más alto, pago de horas extras y participación en las ganancias. En 2015, el sindicato de trabajadores de TI de Minas Gerais presentó una demanda.
El sindicato argumentó que el negocio real de IBM, incluida su membresía en la Asociación Brasileña de Empresas de Tecnología de la Información y la Comunicación, contradecía la etiqueta de ventas. En 2018, un tribunal regional falló a favor del sindicato y obligó a IBM a reconocerlo como representante legal de los empleados de IBM en el estado.
La victoria local se convirtió en plantilla para nuevas acciones. Los sindicatos de Paraná y São Paulo presentaron reclamaciones similares, mientras que el sindicato de Minas Gerais representaba a unos 600 empleados de IBM. El sindicato estimó el monto impago en decenas de millones de reales, aunque IBM disputó las reclamaciones y el cálculo correcto quedó sin resolver.
El sindicato de Minas Gerais logró el reconocimiento de los trabajadores locales de IBM como empleados de TI, lo que abrió la posibilidad de reclamar jornadas más cortas, un salario mínimo más alto, horas extras y participación en las ganancias.
La clasificación como empresa de ventas negaba a los trabajadores beneficios legales que se aplicaban a los empleados de tecnología.
El sindicato se centró en la actividad real de IBM —el desarrollo de software— en lugar de aceptar la etiqueta que la empresa se había atribuido.
La membresía en Brasscom dio al tribunal un indicador concreto de que IBM pertenecía al sector tecnológico.
Un fallo favorable creó un precedente legal que otros sindicatos estatales podían usar contra IBM y empresas relacionadas.
Cuando una clasificación legal entra en conflicto con el trabajo que las personas realmente realizan, un caso local bien enfocado puede generar un problema más amplio de cumplimiento y costos para el empleador.
IBM dijo que se oponía a la discriminación y que se defendería de las reclamaciones. Posteriormente, la empresa prohibió a los residentes de Minas Gerais postularse a un empleo remoto, lo que provocó quejas y una acción civil pública que buscaba 3,9 millones de dólares en daños morales colectivos. Los trabajadores de Minas Gerais aún no habían recibido ninguna compensación cuando se publicó el informe; Paraná había demandado en 2021, y el sindicato de São Paulo esperaba otra decisión favorable antes de intentarlo de nuevo.
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Las fuentes
- IBM employees in Brazil sued the company — and won. Now others are joining in Rest of World · restofworld.org ·