United Breweries, fabricante de Kingfisher, la cerveza dominante en India, se encontraba en una posición incómoda dentro del imperio en colapso de su fundador. Vijay Mallya había pignorado acciones de UBL como garantía de préstamos para su aerolínea Kingfisher Airlines, que había quedado en tierra, y tras huir de India en 2016 para no pagar esos préstamos, las acciones pasaron a manos de los prestamistas mediante la ejecución de garantías y un proceso judicial de la PMLA. Heineken —ya entonces el mayor accionista de UBL con cerca del 45%, una herencia de su acuerdo con Scottish & Newcastle— esperó durante cinco años de litigios en lugar de forzar una toma hostil.

El desenlace llegó en junio de 2021 con dos movimientos: el SEBI eximió a Heineken International de la obligación de lanzar una oferta pública de adquisición, y Heineken pagó a los prestamistas 5.825 crore de rupias (58.250 millones de rupias) por el bloque del 15% de Mallya, elevando su participación al 61,5%. Los analistas de Credit Suisse calificaron el control total como el detonante para mejorar la mezcla de productos y la rentabilidad; el mercado llevó la acción a un récord de 1.497,65 rupias en torno a la operación. Heineken aún podría adquirir el 11% restante de las acciones del grupo UB retenidas como garantía por la misma vía.

Bajo una propiedad inequívoca, el negocio cervecero fue reposicionado más que rescatado. Para 2025, Heineken describía a India como el corazón de su agenda de crecimiento —el mercado de mayor crecimiento en volumen de su cartera global y uno de los tres principales contribuyentes al crecimiento del volumen premium hasta 2030—, con UBL planeando elevar sus márgenes EBITDA desde la parte alta de un solo dígito hasta la zona media-baja de los dos dígitos, vendiendo Heineken, Amstel y Sol junto a una Kingfisher que se había convertido en la segunda marca local más potente del grupo.

Heineken alcanzó el 61,5% de control por 5.825 crore de rupias (58.250 millones de rupias); para 2025, India era su mercado de mayor crecimiento en volumen, con la cerveza premium creciendo 2,8 veces más que la categoría.

Heineken tuvo mando operativo sin control formal durante años; comprar el bloque forzoso del 15% convirtió la influencia en propiedad de un solo golpe.

La compra de la garantía pignorada a los prestamistas resolvió en una sola transacción tanto la cuestión sucesoria como las necesidades de recuperación de los acreedores.

La exención del SEBI de la oferta pública eliminó el obstáculo más costoso para alcanzar rápidamente el control mayoritario.

La propia UBL era operativamente sólida —líder del mercado con poder de fijación de precios—, por lo que la creación de valor residía en la gobernanza, la asignación de capital y la premiumización, no en un saneamiento.

Cuando el colapso de un promotor deja varado un negocio saludable, el comprador estratégico que acumula pacientemente entre los escombros legales termina siendo dueño de la joya de la corona.

Con el control asentado, Heineken impulsó la premiumización: el segmento premium en India creció aproximadamente 2,8 veces más rápido que la categoría cervecera general, y reformas a nivel estatal como la estructura impositiva basada en el contenido alcohólico de Karnataka elevaron los volúmenes de la categoría alrededor de un 55% en su primer mes, según la versión de UBL. La compañía se fijó como objetivo márgenes EBITDA en la zona media-baja de los dos dígitos a medio plazo y mantuvo el abastecimiento local del 100% de malta y botellas. Mallya, aún prófugo en Londres, perdió incluso su título honorífico en la cervecera.

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Las fuentes

  1. Heineken buys Mallya's 15% stake to take control of United Breweries Business Standard · business-standard.com ·
  2. United Breweries case: SEBI exempts Heineken International from open offer obligation Livemint · livemint.com ·
  3. UBL sees India as key growth engine for Heineken, focuses on premiumisation, margin expansion Economic Times · economictimes.indiatimes.com