En noviembre de 2025, UPS superó las expectativas de beneficios de Wall Street para el trimestre, impulsada no por una demanda más fuerte sino por profundos recortes de costes. La empresa había eliminado 34.000 empleos y cerrado 93 instalaciones, un 70 % más que las proyecciones anteriores. El director comercial Matt Guffey describió el esfuerzo como una transformación estructural y no como una solución a corto plazo.
La reestructuración reorienta el modelo de negocio, alejándolo de las entregas de comercio electrónico de bajo margen hacia clientes industriales, sanitarios y de cadena de suministro que ofrecen contratos más estables y de mayor valor. La inteligencia artificial y la automatización de datos ocupan ahora el centro de las operaciones diarias: sistemas de aprendizaje automático enrutan las consultas de los centros de llamadas según la necesidad del cliente y el tiempo de resolución previsto, lo que reduce las esperas y aumenta las resoluciones en la primera llamada, y las mismas herramientas optimizan las rutas de entrega, gestionan la capacidad y pronostican la demanda.
UPS ha dominado durante mucho tiempo las devoluciones de productos, pero los compradores se pasaron a los puntos de entrega sin caja, sin etiqueta y de baja fricción; la empresa respondió adquiriendo Happy Returns, una startup con miles de ubicaciones asociadas; para Guffey, es prueba de que UPS comprará innovación cuando la velocidad importe, en lugar de limitarse a crearla. Miles de puestos desaparecieron a medida que la automatización absorbió tareas que antes realizaban personas; Guffey afirma que la transición se gestiona con una comunicación temprana y oportuna y con recualificación, y que algunos trabajadores fueron reasignados a funciones de analítica de datos, eficiencia de la red y experiencia del cliente.
El último trimestre, UPS superó las expectativas de beneficios de Wall Street gracias a los recortes de costes: 34.000 puestos eliminados y 93 instalaciones cerradas, un 70 % más de lo proyectado inicialmente.
Los márgenes tenían que estabilizarse: el crecimiento era lento mientras los gastos aumentaban, y la superación de las previsiones de beneficios provino de los recortes, no de la demanda.
El volumen de comercio electrónico de bajo margen lastraba la combinación, mientras que los clientes industriales, sanitarios y de cadena de suministro pagan por contratos más estables y de mayor valor.
Las operaciones manuales eran demasiado lentas: el enrutamiento con IA ahora gestiona el triaje de llamadas, las rutas de entrega, la gestión de capacidad y el pronóstico de la demanda.
Las expectativas sobre las devoluciones cambiaron hacia puntos de entrega sin caja y sin etiqueta más rápido de lo que el desarrollo interno podía seguir, por lo que UPS compró Happy Returns.
Las redes heredadas pueden comprar velocidad: cuando la modernización interna se queda atrás, adquirir una capacidad (Happy Returns) y automatizar el resto reajusta la estructura de costes más rápido que el cambio orgánico.
La cuestión abierta, tal como la planteó Fortune, es mantener la rentabilidad una vez que se desvanezcan los beneficios inmediatos de los recortes de empleos e instalaciones. UPS planea reasignar parte de la plantilla a funciones de analítica de datos, eficiencia de la red y experiencia del cliente, y Guffey sostiene que la empresa debe equilibrar la eficiencia con la consistencia del servicio que sustenta su reputación centenaria, todo ello en medio de una ola de consolidación logística, con rivales que afrontan una demanda más débil, costes laborales crecientes e incertidumbre arancelaria.
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Las fuentes
- Inside UPS's next act: leaner operations, faster growth Fortune · fortune.com ·