La pandemia quebró a Vietnam Airlines. La aerolínea de bandera de propiedad estatal perdió dinero durante más de cuatro años consecutivos, cerró 2023 con una pérdida de 5,6 billones de dong y, a mediados de 2024, se enfrentaba a la insolvencia ya en julio si no se prorrogaba un préstamo respaldado por el Gobierno; había tomado 4 billones de dong en préstamos comerciales de bajo costo de bancos refinanciados al 0 % por el banco central en 2021.
La decisión fue tratar el rescate como una ventana de reestructuración, no como un salvavidas para dejarse llevar. El Gobierno pidió al Parlamento tres prórrogas de pago hasta el 31 de diciembre de 2027, explícitamente para dar a la aerolínea tiempo de completar su reestructuración. El presidente, Dang Ngoc Hoa, comprometió a la compañía a reestructurar sus activos, su capital, su cartera de inversiones y su estructura organizativa junto con reformas de gobierno corporativo, con el objetivo principal declarado de reducir las pérdidas y equilibrar los ingresos con los gastos.
En el plano operativo, la aerolínea redistribuyó capacidad hacia rutas internacionales, ya que los visitantes chinos —el mayor mercado emisor de Vietnam antes de la pandemia— se más que triplicaron en el primer semestre de 2024, y ajustó frecuencias y añadió capacidad en rutas clave para captar la demanda.
El resultado llegó a principios de 2024: Vietnam Airlines registró un extraordinario beneficio en el primer trimestre, su primer trimestre rentable en más de cuatro años, y la acción se disparó un 179 % en 2024 hasta convertirse en el valor aeronáutico con mejor comportamiento del mundo, un giro notable para una compañía que había afrontado la exclusión de cotización de la Bolsa de Valores de Ho Chi Minh.
Primer trimestre rentable en el primer trimestre de 2024 tras más de 4 años de pérdidas; la acción subió un 179 % en lo que va de año; objetivo de 4,2 billones de dong de beneficio para 2024 tras una pérdida de 5,6 billones de dong en 2023.
La refinanciación del banco central al 0 % en 2021 y la prórroga hasta 2027 eliminaron el precipicio inmediato de liquidez.
La dirección utilizó el margen de maniobra para reestructurar el balance y el gobierno corporativo en lugar de confiar en que la demanda por sí sola la salvaría.
El traslado de capacidad hacia rutas internacionales en recuperación aprovechó el repunte del tráfico con China.
Un objetivo de beneficio exigente —4,2 billones de dong para 2024— dio a la reestructuración una meta medible.
Un préstamo de rescate solo compra tiempo; el cambio de rumbo proviene de utilizar ese tiempo para reestructurar activos, capital y gobierno corporativo antes de que venza la deuda.
Con la prórroga del préstamo asegurada y el objetivo de ingresos máximos históricos y un beneficio de cambio de rumbo en 2024, Vietnam Airlines planeaba ampliar rutas hacia el Sudeste Asiático y Europa, aunque seguía limitada por la escasez de aviones derivada de las retiradas de motores y por una capitalización bursátil de unos 76 billones de dong, todavía una fracción de la de rivales regionales como Singapore Airlines.
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Las fuentes
- Vietnam carrier becomes world's best-performing airline stock The Business Times (Bloomberg) · businesstimes.com.sg
- Vietnam Air risks insolvency if state-backed loan isn't extended The Business Times (Bloomberg) · businesstimes.com.sg