A medida que Gojek se expandía en Yakarta, los conductores de ojek no vinculados a la aplicación protestaron y en ocasiones amenazaron a los repartidores de la plataforma. La empresa ayudó a los repartidores a organizarse en comunidades basadas en la región, el género y los intereses compartidos, convirtiendo una respuesta defensiva en una red de apoyo permanente.
Las comunidades se encargaban de las entregas fallidas, las suspensiones de cuentas, los accidentes, los neumáticos pinchados y los lugares donde descansar. Gojek patrocinaba eventos y organizaba reuniones de líderes sobre normas y desafíos diarios, y describía esos foros como un puente entre la dirección y los conductores asociados. Expertos laborales y un exempleado dijeron a Rest of World que la misma estructura también reducía la resistencia y desalentaba la sindicalización.
El arreglo produjo un canal que muchos repartidores valoraban: un líder comunitario podía contactar a Gojek para resolver un problema de cuenta, y cuatro líderes dijeron que se veían a sí mismos como aliados y mensajeros de Gojek en lugar de miembros de un sindicato. Pero el modelo tenía un límite estricto: los investigadores dijeron que las comunidades podían transmitir comentarios sobre la aplicación, no influir en cuestiones sustanciales como las tarifas de reserva; un repartidor se marchó después de que se le pidiera vigilar a quienes infringían las normas y se afilió a un sindicato.
Las comunidades dieron a Gojek un canal directo de retroalimentación de los repartidores, una resolución rápida de problemas y una aparente lealtad; cuatro líderes dijeron que no tenían interés en afiliarse a sindicatos.
Era más fácil entrar en las comunidades que en los sindicatos: un documento de identidad y un grupo de WhatsApp podían ser suficientes.
Los líderes tenían un papel práctico en la resolución de suspensiones y emergencias, lo que daba a los repartidores un valor inmediato.
Gojek financiaba eventos, reuniones, infraestructura de descanso y descuentos para los repartidores, creando lealtad y orgullo.
Un circuito directo de retroalimentación con la dirección permitía a Gojek conocer los problemas diarios sin una estructura formal de negociación.
El apoyo entre pares con bajas barreras de entrada puede convertir la resistencia de base en un circuito de retroalimentación diario, pero puede que no represente a los trabajadores en disputas económicas importantes.
Para 2024, las comunidades se habían multiplicado por todo Yakarta, con líderes, cuotas, uniformes, eventos anuales y patrocinio de la empresa. Gojek seguía describiendo las reuniones como un foro para las aspiraciones y aportaciones. La red no sustituyó la negociación de los trabajadores sobre las tarifas ni otras decisiones sustanciales: Adriyan Alfahrizie al-Hamid se marchó tras una solicitud de vigilancia y se afilió al Sindicato de Trabajadores del Transporte de Indonesia para impulsar tarifas más justas.
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Las fuentes
- Gojek’s control over rider communities keeps labor unions at bay - Rest of World Rest of World · restofworld.org ·