TUI había anunciado en marzo de 2008 que escindiría Hapag-Lloyd, una flota de unos 130 buques portacontenedores, para concentrarse en el turismo, y algunos de sus propios accionistas, entre ellos John Fredriksen, le presionaron para que desistiera a medida que subían los costes del combustible y se frenaba el comercio. La singapurense Neptune Orient Lines presentó su oferta el 26 de septiembre de 2008, once días después de la quiebra de Lehman Brothers, y luego anunció que la oferta había decaído y se retiró el 10 de octubre. Las acciones de TUI cerraron ese viernes con una caída de casi el 9%, hasta 8,76 euros. Las navieras de contenedores ya habían descartado un recargo previsto de 150 dólares estadounidenses por temporada alta en los contenedores Asia–Europa por falta de demanda.

Dos días después, el domingo 12 de octubre de 2008, el consejo de supervisión de TUI se reunió en Hannover y acordó vender la unidad naviera a un grupo de inversores de Hamburgo por un valor de empresa de 4.450 millones de euros —la mayor operación naviera desde que Maersk compró Royal P&O Nedlloyd por 2.300 millones de euros en 2005—. El vehículo fue Albert Ballin Holding GmbH & Co. KG, bautizado así en honor a un naviero de Hamburgo: la Ciudad de Hamburgo, Klaus-Michael Kühne, M.M. Warburg, HSH Nordbank y las aseguradoras Signal Iduna y HanseMerkur. TUI recompraría cerca de un tercio por 700 millones de euros. Michael Frenzel dijo que vender solo dos tercios «ha hecho posible este precio».

La operación se cerró el 23 de marzo de 2009, seis meses después del peor colapso del transporte de mercancías que se recuerda. TUI conservó el 43,33% de Albert Ballin y aportó un marco de liquidez adicional; el consorcio hamburgués nombró a seis miembros del consejo de supervisión frente a los cuatro de TUI, y Frenzel permaneció como presidente. Christian Olearius, de Warburg, dijo que la adquisición logró «nuestro objetivo de mantener a Hapag-Lloyd como naviera independiente con sede en Hamburgo». En Singapur, las acciones de NOL subieron lo máximo en más de una semana una vez fracasada su oferta, poniendo fin a la preocupación de los inversores de que hubiera pagado en exceso.

Una operación de 4.450 millones de euros cerrada en marzo de 2009 que mantuvo independiente a la quinta naviera de contenedores del mundo, con sede en Hamburgo y una base accionarial estable.

La oferta singapurense fracasó por la financiación, no por el precio: las propias acciones de NOL subieron cuando se retiró, lo que indica cómo valoró el mercado la operación que rechazó.

Vender aproximadamente dos tercios permitió a TUI materializar 4.450 millones de euros en un mercado congelado mientras conservaba una participación del 43,33% en la sociedad holding y un marco de liquidez detrás de la naviera.

El consorcio reunió a un empresario ancla, una ciudad con intereses marítimos, un banco privado, una entidad crediticia regional y dos aseguradoras: capital que no dependía de préstamos sindicados.

Mantener los empleos y la sede en Hamburgo dio a la oferta un patrocinador cuyo motivo no era solo el rendimiento financiero, y por eso existió un comprador después de Lehman.

Bajo TUI, la naviera ya había alcanzado el quinto puesto del transporte marítimo de contenedores mundial, de modo que el activo que se preservaba era una franquicia de primer nivel, no una empresa en dificultades.

Cuando la financiación de un comprador extranjero se desvanece, un consorcio formado por un empresario ancla, una ciudad y sus propios bancos todavía puede poner precio a un activo: el capital local no necesita el mercado de préstamos sindicados.

Hapag-Lloyd salió de la crisis como una empresa independiente de Hamburgo con una estructura accionarial concebida para perdurar: los miembros del consorcio tenían derecho de tanteo si TUI vendía, y la primera ventana de TUI para desprenderse de más acciones caía el 1 de enero de 2012. TUI conservó su participación en la sociedad holding y la presidencia del consejo de supervisión mientras reducía gradualmente su exposición naviera, utilizando parte de los ingresos para un dividendo extraordinario. La alternativa había estado sobre la mesa semanas antes: una venta a la singapurense Neptune Orient Lines, cuyos accionistas se sintieron aliviados de que la operación decayera.

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Las fuentes

  1. TUI sells Hapag-Lloyd unit in 4.45 billion-euro deal MundoMarítimo · mundomaritimo.net ·
  2. TUI to sell Hapag-Lloyd shipping unit The Sydney Morning Herald · smh.com.au ·
  3. Sale of Hapag-Lloyd AG successfully closed M.M. Warburg & Co. · mmwarburg.de ·