El 16 de octubre de 2008, un mes después de la quiebra de Lehman Brothers, el Banco Nacional Suizo anunció que financiaría la transferencia de activos ilíquidos de UBS a un vehículo de propósito especial por un importe máximo de 60.000 millones de dólares, como parte de un paquete de medidas adoptadas por la Confederación Suiza para reforzar el sistema financiero del país. El 26 de noviembre el BNS constituyó el vehículo, la sociedad limitada de inversión colectiva SNB StabFund, con domicilio en Berna, y el 16 de diciembre se transfirió el primer tramo, 16.400 millones de dólares en activos.

La estructura era lo esencial. Según el anuncio del BNS, el vehículo adquiriría activos de UBS hasta un máximo de 60.000 millones de dólares, financiados por UBS con capital propio equivalente al 10% del precio de compra —un máximo de 6.000 millones de dólares— y por un préstamo del BNS por el resto. UBS aportó ese capital "adquiriendo una opción de compra del vehículo de propósito especial una vez que el préstamo del BNS haya sido reembolsado en su totalidad". El banco no había vendido sus activos tóxicos de forma definitiva; había comprado una opción de compra sobre su recuperación. La Confederación tomó una participación en UBS como parte del mismo paquete.

Finalmente se transfirieron 38.700 millones de dólares en activos, respaldados por un préstamo de 25.800 millones de dólares del banco central. Tras las pérdidas iniciales, el fondo pasó a ser rentable; UBS reembolsó el préstamo en agosto de 2013, tres años antes de lo previsto, y el 7 de noviembre recompró los 6.500 millones de dólares en activos que quedaban sin vender, pagando 3.762 millones de dólares (3.440 millones de francos suizos): un pago inicial de 1.000 millones de dólares más la mitad del valor de lo que quedaba. El BNS obtuvo un beneficio extraordinario de 5.400 millones de dólares, incluidos 1.600 millones de dólares en intereses, y el Gobierno suizo ganó más de 1.000 millones de francos suizos con su participación.

UBS se desprendió de 38.700 millones de dólares en activos ilíquidos frente a un préstamo del banco central de 25.800 millones de dólares, lo reembolsó en agosto de 2013 tres años antes de lo previsto y recompró 6.500 millones de dólares en activos residuales.

El reparto 10%/90% permitió a UBS comprometer hasta 6.000 millones de dólares de su propio capital frente a un problema de 60.000 millones de dólares, de modo que el banco central financió la cartera mientras el banco mantenía parte del riesgo.

Ese capital adoptó la forma de una opción de compra del vehículo una vez reembolsado el préstamo: UBS conservó el potencial de revalorización si los precios de los activos se recuperaban, como así ocurrió.

La liquidación ordenada en un vehículo dedicado superó a una venta de urgencia: sacó los activos del balance sin obligar a UBS a valorarlos en un mercado sin compradores.

La recuperación, y no el alivio, pagó la salida: reembolsar el préstamo de 25.800 millones de dólares tres años antes de lo previsto fue lo que permitió la recompra de los 6.500 millones de dólares en activos residuales.

El Estado actuó como prestamista y accionista de primer recurso y salió con beneficios: 5.400 millones de dólares para el BNS y más de 1.000 millones de francos suizos para la Confederación.

Un banco malo que entrega al vendedor una opción de compra sobre sus propios activos convierte un rescate en una operación de recuperación: el Estado financia la cartera y la empresa conserva el potencial de revalorización si los precios se recuperan.

Thomas Jordan, presidente del BNS y del consejo del StabFund, calificó la transferencia como una conclusión exitosa, pero advirtió que "el éxito financiero del StabFund no es razón suficiente para respaldar el rescate de bancos por parte del Gobierno", y añadió que el Estado nunca más debería tener que rescatar a un banco en dificultades y que la legislación sobre "demasiado grandes para quebrar" debería aplicarse rigurosamente. Para UBS, la recompra fue tanto una decisión de capital como una salida: el banco había dicho que recuperar los activos restantes aumentaría su capital y reforzaría su resistencia a futuras perturbaciones: una cartera recuperada, no descartada.

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Las fuentes

  1. SNB's special purpose vehicle for UBS assets to be domiciled in Switzerland Swiss National Bank · snb.ch ·
  2. Chronicle of monetary events — October, November and December 2008 entries Swiss National Bank · snb.ch
  3. UBS buys back StabFund SWI swissinfo.ch · swissinfo.ch ·